Para los que son nuevos en esto de la cocina japonesa, explicaré que la tempura es un plato que consiste en tiras (o redondeles) de verduras o de marisco rebozadas y fritas en aceite abundante, y siempre ha sido uno de mis platos japoneses favoritos. Se puede usar cualquier tipo de aceite vegetal, pero el tradicional es el aceite de sésamo o de canola (colza).
Hay que saber prepararla bien y hay que decir que en algunos restaurantes japoneses de Madrid la tempura que sirven deja algo que desear. Para ser una buena tempura, el rebozado debe ser a la vez ligero y crujiente. Y no debe tener nada de sabor al aceite en que se ha frito. En algunos restaurantes donde la he probado, desafortunadamente, no ha sido así.
Las verduras más comunes para incluir en una porción de tempura son el pimiento verde, la berenjena, la zanahoria y las setas. Los mariscos más comunes son los calamares o las gambas. Pero en realidad, casi cualquier tipo de verdura o de marisco o pescado firme, puede ser preparado en tempura.
La tempura se suele comer mojándola en una salsa llamada tentsuyu. Esta salsa se hace con el caldo japonés conocido como dashi, al cual se le añade mirin, salsa de soja y azúcar.
La verdad es que me gusta tanto la tempura que probé a hacérmela en casa – con bastante éxito. Hoy en día es muy fácil encontrar harina especial para tempura en las tiendas asiáticas de las grandes ciudades, y para la salsa tentsuyu también se puede encontrar un preparado en polvo para hacer el caldo dashi. Si quieres probar también a hacer tu propia tempura, te recomiendo esta receta (en inglés):
Cooking Japanese Tempura
Pero si quieres probar una tempura genuinamente japonesa antes de experimentar en tu casa, y vives en Madrid, haz lo que hago yo – visita el restaurante japonés Nagoya. Allí te servirán una tempura deliciosa, tanto de verduras como de marisco, o incluso mixta. ¡Nos vemos allí!