La cocina japonesa, en general, se ha hecho muy popular en España, pero no ha pasado lo mismo con un elemento importante de esa cocina – el sake. El sake es un elemento quizás incluso más importante de la cocina japonesa que el vino en la cocina española, porque no sólo se bebe con las comidas, sino que también se utiliza mucho más como ingrediente de muchos platos japoneses.
¿Te acuerdas de la primera vez que tomaste sake? Yo no me acuerdo mucho – la verdad es que no dejó una impresión duradera. Pero de una cosa sí me acuerdo – lo tomé caliente. Sería hace 15 años, más o menos. En esa época, el sake, sencillamente, se tomaba caliente.
Pero hace poco empezaba a llegar a España más variedad de sakes, y me puse a leer más sobre esta bebida. Entonces, para mi sorpresa, todo el mundo me recomendaba beberlo frío (no a temperatura ambiente, sino frío).
Entonces, ¿cuál es la temperatura adecuada para beber sake?
Parece que el sake se consumía originalmente para fines religiosos. En el Período Edo (1600), se convirtió en una bebida popular que se bebía caliente. Pero a una temperatura como la de nuestro cuerpo. Es decir, no demasiado caliente. Y no demasiado frío, lo cual se consideraba de mala educación. Este tipo de sake, el sake caliente, se llama kanzake en japonés.
Hoy en día, los más entendidos nos dicen que la temperatura ideal realmente depende del tipo particular de sake – afortunadamente, ahora tenemos una gama realmente envidiable de distintos sakes a nuestra disposición. Pero como regla general, no puedes equivocarte si tomas tu sake – cualquier tipo de sake – a temperatura ambiente.
Para los que quieren unas pautas generales un poco más detalladas, aquí tenemos algunas:
Sakes aromáticos como gingo o daigingo: se debe tomar frío, alrededor de 10 grados, pero no más frío, ya que eso mataría su delicado aroma y sabor (lo mismo que un vino blanco tomado demasiado frío).
Sakes sin pasteurizar (namazake): Se toma un poco más frío, entre 6 y 10 grados, para destacar su sabor crujiente y fresco.
Sakes como junmai o honjozo: Se deben servir a temperatura ambiente o calientes, entre 37 y 44 grados.
Y un último apunte – el sake se debe calentar al baño maría.
Así que, ni demasiado frío ni demasiado caliente. Yo suelo elegir de acuerdo con el tiempo: si me apetece una bebida caliente con mi comida japonesa, tomo sake caliente (pero no demasiado) y si me apetece una bebida fresca, lo tomo a temperatura ambiente o refrescado (pero no demasiado frío). ¡Creo que esto se llama “pragmatismo”!